26.12.13

CERTAMEN DE GRITOS 2013. (Crónica no contrastada).

 Willy Toledo emite el grito ganador, alentado por el concursólogo Paco Inclán, presentador del concurso.

Willy Toledo, ganador del concurso internacional de gritos CATACUMBA 2013 "Pasaba las Navidades con unos amigos en Valencia y me comentaron que en un festival de cine de los alrededores organizaban un concurso de emitir gritos y graznidos". Así explicaba Willy Toledo su repentina aparición en el concurso internacional de gritos de Catacumba, celebrado la pasada noche de Navidad. Toledo fue recibido como un héroe entre el público que, entregado y sometido, decidió otorgar con sus alaridos el premio Alcohol&Cultura de esta edición. "No esperábamos su presencia, ha sido una grata sorpresa", afirmó Javi Llorens, miembro de la organización. No todos salieron contentos de la presencia y el triunfo de Willy Toledo. El conocido gritaire local José María Ferrando, que un año más quedó en segundo lugar, salió decepcionado del resultado del concurso que lleva el nombre de su padre, veterano gritaire godellense. "Todo el año preparándome para que luego venga alguien con más tirón mediático y lo gane, no es justo. Como en cada edición Ferrando aprovechó el concurso para oficializar su retirada definitiva después de doce años intentando obtener el primer premio. "Lo dejo, estoy harto de artimañas, quedaos con vuestro puto concurso", afirmó, francamente enojado. El anuncio de su despedida pasó desapercibido entre el público asistente al coincidir con la caída de uno de los bafles del escenario, fatal accidente por el que no hubo que lamentar daños materiales, aunque sí dos heridos de arma blanca en un momento de confusión que, afortunadamente, pudo ser solventado por la organización. La policía investiga la posible implicación de José Antonio Ballesta en el accidente del bafle y en los posteriores altercados. Por su parte, Ballesta ha negado su participación en los hechos y afirma que participó en el concurso como "terapia de reinserción social, quiero demostrar que no soy el mismo que mató a sus padres hace treinta años". "Me lo he pasado bomba, el año que viene vuelvo", afirmó Willy Toledo. La organización ha decretado en un comunicado dos años de suspensión cautelar del concurso. "Se nos ha ido de las manos", reconoce un miembro de la organización.